1964-65 / TERMAS DEL ARAPEY

TERMAS DEL ARAPEY
Autores Lucas Gaffrée y César Rodríguez Musmanno (arquitectos proyectistas)
José Echave y Leopoldo Nóvoa (murales)
Coordinador César Rodríguez Musmanno
Año 1964-65

Fotografía César Rodríguez Musmanno


El conjunto de piscinas y vestuarios de las Termas del Arapey es un óptimo ejemplo de integración entre arquitectura, arte y paisaje, así como de fructífera colaboración entre arquitectos y artistas plásticos. Esta integración surgió desde el primer esquicio como lo expresa uno de sus arquitectos proyectistas, el arquitecto Rodríguez Musmanno (que en ese entonces era Director de obras de la Intendencia Municipal de Salto) que junto al Arq. Lucas Gaffrée fueron los encargados de la obra, y que trabajaron en forma conjunta con el artista español Leopoldo Nóvoa y su amigo, el artista salteño José Echave que diseñaron dos murales de 9,20m x 2,60.
José Echave trabajó con amatistas, cuarzo, ágatas, plantas –helechos y musgos- agua, luz y música, como una exaltación a la región por los materiales característicos que utilizó. Por su parte Nóvoa los hizo con basalto negro de las costas del Arapey, areniscas de los cerros, ladrillo picado de un rojo intenso y piedra calizas blancas en una composición que se despega del muro y vuelve a surgir en una pieza escultórica en un gran espacio de césped, aludiendo en su conjunto a la “salud” y a la “enfermedad”
Según recuerda Rodríguez Musmanno, el Intendente de Artigas envió tres camiones de piedras semipreciosas para la realización de los murales y los peones rurales junto a los municipales trabajaron en la realización de los murales así como en el resto de la obra. Los artistas Nóvoa y Echave vivieron allí mientras se construían los murales.
Además de ser una obra de gran valor por sus cualidades arquitectónicas y artísticas, también es reconocida como una de las principales obras murales del artista Leopoldo Nóvoa, al igual que en los tres murales que realiza en el Edificio Dannart
[1] y en el mural del Estadio del Club Cerro[2], en Montevideo, se destaca que“transformó el concepto planimétrico del mural tradicional, consiguiendo una factura tridimensional de una materialidad exuberante, un nuevo concepto de especialidad interna mediante la estructuración del medio expresivo y del espacio contenido.” [3]

[1] 1960, Arq. Arturo Porro
[2] 1962-1964, obra fundamental en la trayectoria artística de Nóvoa. 132 m de largo x 4,60 m de altura, declarada en 1964 como la mayor decoración mural del mundo, realizada en un solo panel.
[3] Sánchez, Ciro: “Obra integrada en la arquitectura y en espacios públicos” en Catálgo Exposición Nóvoa en MNAV, Xunta de Galicia, Centro Galego de Arte Contemporáneo, Santiago de Compostela, 1997.

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