CONTEXTO CULTURAL

En la ciudad de Salto, se encuentran ejemplos de notable calidad representativos de la Arquitectura Moderna, que se proyectaron bajo la influencia de los arquitectos y las obras emblemáticas de las corrientes renovadoras originadas en los países centro, que ya habían llegado a América y al país a través de publicaciones, presencia de figuras representativas de ese movimiento y viajes de arquitectos uruguayos al exterior (muchos a través del Gran Premio de Arquitectura a partir de 1918).
En Salto, como expresa Juan Carlos Ferreira, “las décadas del 20 al 50 trajeron ejemplos de una arquitectura cuyo común denominador era el espíritu renovador y la notable calidad de diseño, que hubiera justificado su aparición en las revistas especializadas. Pero Salto está lejos de la capital o para decirlo con palabras montevideanas, ‘está para afuera’.”
Se observa en Salto, obras de de excelente calidad, extraordinariamente modernas pero con un cuidado y respeto por las particularidad del medio físico en el que se insertaban.
A los efectos del análisis sobre todo en relación de la arquitectura con las artes visuales en Salto, podemos determinar dos períodos: años treinta y cuarenta y años cincuenta y sesenta.


PRIMER PERÍODO: AÑOS ’30 – ‘40
Marco cultural
Un primer período, lo situaremos en la década del cuarenta (en arquitectura lo delimitan los arquitectos Machado y Vlaeminck en su trabajo Salto: El racionalismo arquitectónico. La etapa de transición: 1930-1940
[1]) se detectan las primeras manifestaciones de esta nueva arquitectura donde se comienzan a manifestar “elementos modernos”, aunque en la mayoría de los casos con el cuidado respeto por su inserción en la ciudad. Podemos citar como ejemplos más representativos el primer período del Arq. Francisco Lucas Gaffré con sus obras con clara influencia del racionalismo, las obras del Arq. Armando Barbieri con influencias del expresionismo holandés, el Arq. Pedro Oscar Ambrosoni quien “transformó su primer Racionalismo de revoques y prismas, en otro que se deleitaba trabajando con ‘le béton brut’ y la piedra, a la manera de un pintor-escultor-arquitecto”[2], el Arq. Daniel J. Armstrong quien incorporó las características del expresionismo holandés con el organicismo de Frank Loyd Wright, principalmente en las obras en sociedad con el Arq. Pedro Oscar Ambrosoni; el Arq. José María Ambrosoni, en cuyas obras “se reconoce el espíritu geométrico racionalista pero también una muy salteña calidez en residencias ‘orgánicas’”[3]

En algunas de las obras de estos arquitectos se ha incorporado trabajos de destacados artistas plásticos que tienen valor patrimonial no sólo por su calidad sino en algunos casos por ser testimonio del pasaje de sus autores por la ciudad y la influencia que ejercieron en artistas salteños. En las obras de este período, ésta incorporación se realiza a la manera de murales esgrafiados o pintados por artistas como el pintor italiano Enrique Albertazzi, el artista italiano que había llegado a Montevideo para realizar la ornamentación del Palacio Legislativo y a Salto para restaurar los frescos del Teatro Larrañaga, el maestro húngaro José Cziffery quien fue el primero en dirigir el Taller Pedro Figari de la Asociación Horacio Quiroga, el salteño José Echave, y el argentino Juan Carlos Castagnino quien llegó invitado por Amorim a conocer la ciudad, en determinados sectores de los edificios. No se puede asegurar que sean obras plásticas que se hayan diseñado junto con el proyecto arquitectónico, pero sí demuestra el interés de los arquitectos en integrar la obra de arte, aunque en esa relación la arquitectura es el eje fundamental.
Las obras a las que nos referiremos podemos inscribirlas dentro del Realismo Social uruguayo, que como define Gabriel Peluffo, se trata de “una corriente de arte figurativo que busca diversas aproximaciones a la temática social y popular. Desde la que se propone una elaborada descripción de tipos humanos característicos, hasta la que incursiona en la crítica social afirmando ideas americanistas.”
[4] Esta corriente Peluffo la sitúa a nivel nacional en la década del treinta, en el “período comprendido entre la primera pintura renovadora alentada por el modernismo europeo (la de los años diez y los años veinte) y la segunda (alimentada por influencias tardías por ‘ismos’ de posguerra.)” por lo que la producción artística vinculada a esta corriente había quedado fuera de la historiografía nacional y frecuentemente descalificada.
Como podemos observar en Salto, aunque un poco más tardíamente, las obras que a continuación describiremos, evidencian las características de esta corriente en nuestro país definida por Peluffo, en el sentido que no se trata de un movimiento de características ideológicas y estéticas unívocamente definidas, sino que se observa “una multiplicidad de visiones personales acerca del paisaje social de la idiosincrasia popular, a través de un arte realista que no desconocía lenguajes contemporáneamente practicados en América Latina, Estados Unidos, Alemania, Francia y la Unión Soviética.”
Salto cuenta con el testimonio de este movimiento artístico, en los murales que se describirán a continuación perpetrados en diferentes programas arquitectónicos: el Club Uruguay, el garage El Palacio, la ex Maison Anita, una imprenta y una residencia particular.


Sus autores, de una u otra forma fueron influidos “por algunos artistas argentinos como Antonio Berni, Demetrio Urruchúa y Lino Spilimbergo, o de algunos brasileros como Emiliano di Cavalcanti y, fundamentalmente, Cándido Portinari.”, así como por el muralismo mexicano, en especial la obra de David Alfaro Sequeiros.

[1] Machado Da Silva, Adriana, Vlaeminck, Luis (coord): Salto: El racionalismo arquitectónico. La etapa de transición: 1930-1940, Universidad de la República, Facultad de Arquitectura, Regional Norte, Salto, 1999.
[2] Ferreira, Juan Carlos: “La ciudad y su arquitectura” en Salto, Colección Los Departamentos, Editorial Fin de Siglo, junio 2000.
[3] Ibidem
[4] Peluffo Linari, Gabriel: “El Realismo Social en el Arte uruguayo: (1930-1950). En catálogo de la exposición. Museo Municipal de Bellas Artes, Juan Manuel Blanes, Montevideo, noviembre, 1992.

SEGUNDO PERÍODO: AÑOS ’50 y ‘60
Marco cultural

En el Uruguay, en relación a las artes visuales, los años cincuenta constituyen el inicio de lo que serán los agitados años sesenta, “es el momento de gestación de todos los agentes sociales y culturales que constituirán el aura histórica de la década siguiente”[1]. Como expresa Gabriel Peluffo, ”Entre mediados de la década del cincuenta y mediados de la década siguiente se sitúa el momento propicio para la existencia de una vanguardia artística en Montevideo, entendida no tanto como transplante de doctrinas o lenguajes metropolitanos –que lo fue, aunque en condiciones distintas a las de los años veinte. Sino entendida como autoconciencia de un determinado grupo social y cultural, como convicción íntima –rara vez explicitada en bases programáticas- de estar actuando por un lado solitariamente, pero por otro solidariamente con relación a los nuevos ideales de integración y de universalidad estética forjados en Europa y en Estados Unidos durante la postguerra”[2]. Es en este período que el Uruguay se percibe como moderno y tanto artistas como arquitectos sienten la necesidad de participar de los procesos renovadores del mundo contemporáneo. En este período, se observa también en el marco de una polémica entre artistas abstractos y artistas figurativos, que además de posiciones estéticas y políticas, se enfrentan en el “problema ético de la soledad del artista y su vinculación productiva con el resto de la sociedad.” [3] Comienzan a generarse impulsos renovadores en el campo de las artes visuales que pueden observarse a través de la asistencia a las Bienales de arte de San Pablo o de las exposiciones del Instituto General Electric (1963), las exposiciones de arte no figurativo. A su vez se forjan experiencias vinculadas al ascenso político de la izquierda, como el Club del Grabado (1953) donde los artistas que la fundan (Cziffery fue uno de sus pioneros) ven al grabado como “una manera de producir obras en serie a efecto de crear circuitos de distribución capaces de “masificar” la experiencia estética.” Este panorama. al que la historiografía del arte nacional, principalmente atribuye a Montevideo, se verá reflejado también en los artistas y arquitectos salteños de quienes nos ocupamos en este trabajo. A diferencia de las obras que analizamos anteriormente (años 40), en las obras realizadas en Salto en las décadas del cincuenta y sesenta, predominan las propuestas de arte abstracto y de una relación entre arquitectura y arte más constituida.
En Uruguay, se pueden encontrar las primeras experiencias en la enseñanza integral de las artes, en el período de la Escuela de Artes y Oficios dirigida por Pedro Figari y más adelante en la influencia de Joaquín Torres García con sus ideales de integración de las artes y su influjo en la concepción y obra de varios arquitectos nacionales como en Lorente Escudero, Antonio Bonet, Ernesto Leborgne, Mario Payssé Reyes, Juan Menchaca, Luis San Vicente y el ingeniero Eladio Dieste (cuya producción arquitectónica en Salto es en calidad y cantidad extraordinaria).
Arquitectos uruguayos renovadores como Vilamajó, Cravotto, Fresnedo Siri entre otros también han diseñado los muebles, el equipamiento, trabajado con artistas plásticos en sus obras, con una concepción integral del diseño. En Salto, un referente en ese sentido es el arq. Daniel J. Armstrong, aunque como la obra de otros destacados arquitectos salteños ha tenido injustamente poca difusión y análisis por parte de la crítica y la historiografía nacional, seguramente por encontrarse fuera de Montevideo, centro hegemónico de la cultura uruguaya. En este período podemos mencionar la casa Armstrong su propia vivienda frente al club Remeros y la obra en sociedad con P. Oscar Ambrosoni como la sede del Club Nacional de Fútbol.

En el campo de la arquitectura salteña, los profesores Machado, Rodríguez Pratti y Vlaemnick llaman “El racionalismo arquitectónico. La etapa de consolidación” donde podemos encontrar obras que se acercan más al lenguaje del Movimiento Moderno más ortodoxo, aunque sin dejar de adaptarse al contexto, logrando mejorar el entorno urbano en la mayoría de los casos.

Obras de arquitectos como Carlos Rodríguez Fosalba[4]., formado en el Taller Gómez Gavazzo en cuya obra se puede encontrar influencias de Marcel Breuer, Mies Van der Rohe y Le Corbusier. Como expresa Juan Carlos Ferreira, Rodríguez Fosalba “trabajó con lenguaje racionalista realizando aportes de gran calidad tanto en lo que se refiere a lo constructivo como a la contribución al paisaje urbano, jugando con la figura geométrica y el color.”
Rodríguez Fosalba ha incluido en varias de sus obras el concepto de diseño integral que predominaba en los proyectos de los maestros del Movimiento Moderno. El diseño propio del mobiliario, vitrales y otros elementos del equipamiento, así como la invitación a artistas a trabajar en característico en sus obras. Ejemplos de esta integración son el Club Salto Uruguay, la Iglesia Metodista y algunas viviendas como la Casa Migliaro, la casa Fernández Ballarini y la casa Motta.

En este período también podemos enmarcar gran parte de la obra de César Rodríguez Musmanno (Salto, 1927), uno de los protagonistas más importantes de este trabajo, no sólo por la calidad de su extensa obra arquitectónica y artística sino también por su aporte en innumerables aspectos de la cultura en su Departamento natal. Pudimos comprobar a lo largo de estos dos años de trabajo en los que estuvimos en permanente contacto con él, lo que significa este hombre para la cultura salteña.
El arquitectoartistaplástico, como él mismo se autodenomina, es un referente de la arquitectura y el arte en Salto y también de la dirigencia gremial y militancia socialista. “Ojito” como todos lo conocen, formado casi en forma paralela en artes plásticas (1946) -dibujo y pintura con personalidades como el Maestro José Czifery y el pintor José Echave en el Taller Pedro Figari de la Asociación Horacio Quiroga de Salto- y en arquitectura –Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República (ingreso en 1947) con docentes como Leopoldo Artucio, Fernando García Esteban, Ruben Duffau, Domingo Bazurro- no sólo las ha utilizado una en merced de la otra, sino que además las integró en todos sus trabajos. Además de los referentes en su formación, su obra está impregnada de los colores y texturas de los paisajes salteños que lo acompañaron desde su infancia
[5].
Como ha expresado: “Mi carrera profesional como arquitecto compaginada con la pintura, me ha permitido abarcar formas de expresión libres, atrevidas y arriesgadas. La creación plástica se caracteriza, sin embargo, por la rigurosidad compositiva de estructura tectónica, medidas y estudiadas con rigorismo arquitectónico y sensibilidad cromática.”
[6]

En este trabajo, nos ocuparemos de las obras que César Rodríguez Musmanno comienza a realizar en Salto a partir del año 1958, principalmente escuelas, cooperativas, monumentos y espacios públicos donde se hace efectiva la integración de las distintas actividades plásticas a la arquitectura “no como ejemplos de ‘integración decorativa’ sino de una obra de carácter conjunto y de estrecha interdependencia de todas estas manifestaciones como si se tratara de una sinfonía.” [7]

Además de sus propias obras, Rodríguez Musmanno, nos ha guiado en esta recorrida por Salto, mostrándonos el rico patrimonio artístico, arquitectónico y cultural que posee la ciudad y sobre todo muchas de las obras en que se presentarán en este trabajo en las que las fronteras entre la arquitectura y las artes visuales se desvanecen.

En este período y por su vinculación entre arquitectura y artes visuales, se destacan la Escuela número 34; las Termas del Arapey, junto al arquitecto Francisco Lucas Gaffree, también pionero en el desarrollo y difusión del arte y la cultura en Salto y destacado y recordado profesor; y los artistas José Echave y José Nóvoa, la subcomisaría en Arapey, el Monumento al arquitecto Barbieri, el Monumento Conmemorativo al Paso del Éxodo por el Río Dayman, el Motivo escultórico en Represa de Salto Grande y se incluirán dos obras que son realizadas a principio de los años setenta: la Escuela número 98 y el Local comunal Cooperativa COVISUNCA 1 y COVIFOEB 1

Lamentablemente, en nuestro medio muy a menudo gente ignorante o indiferente hacia el legado cultural, tapa, remueve, reforma o destruye obras artísticas o arquitectónicas de gran valor por su calidad, por ser testimonio de una época o legado de un autor. Este es el caso de tres obras de César Rodríguez Musmanno como es el caso del mural en la sede del Banco del Plata (Arqs. Oscar Ambrosoni y D. Armstrong) de 16, 5m x 3,5m del año 1965, realizado en piedra asentada con mortero de arena y Pórtland sin junta aparente, que fue tapado por un tabique de yeso en el año 2007; el mural en la Escuela Industrial de Salto (UTU) (Arq. José M. Ambrosoni) del año 1970, de 6,5m x 3,20m que consistía en una pintura sobre revoque fino, que fue demolido por la ampliación del local y su propia Residencia en la calle Zorrila y Belén en la que también se habían incorporado dos murales construidos en chatarra con la colaboración de alumnos de la Escuela Industrial de Salto pero nuevos propietarios reformaron la vivienda, eliminando entre otros aspectos de gran calidad, dichos murales.
César Rodríguez Musmanno también ha trabajado en espacios interiores, como los dos murales antes mencionados (en el Banco del Plata y en la UTU), ha realizado otros que permanecen como el del Liceo número 4 de Salto y el más reciente en la Biblioteca Municipal de Salto.

En este período los arquitectos Francisco Lucas Gaffrée (1908-1988) y Alfredo Peirano (quienes comienzan a trabar juntos desde 1959) realizan dos obras con murales de piedra y mosaicos incorporados a dos edificios de arquitectura racionalista, los talleres Don Bosco y el Colegio Salesianos.


[1] Peluffo, Gabriel: Historia de la Pintura uruguaya, tomo 2, pg. 98, Montevideo, 2000.
[2] Ibidem
[3] Ibidem
[4] Sobre la obra del arquitecto Carlos Rodríguez Fosalba acceder a: http://arquitecturaensalto.blogspot.com/
[5] Escribe Rodríguez Musmanno: “Todo mi trajinar de niño estuvo signado por el gran escenario del Salto aldeano, el Ceibal y el Sauzal, el río Uruguay: sus arrancas de negras rocas y rojas tierras, sus cascadas de revueltas aguas, las playas de cantos rodados y el sol que caía a plomo sobre nuestras cabezas…y luego, al atardecer, el cielo y el agua teñidos de rojos y anaranjados intensos sobre el horizonte donde se recorta la geometría de la costa argentina. Y la remontadade pandorgas compitiendo en colorido con los cambiantes cielos y la imagen bravía del Uruguay crecido, con su secuela de dolor y desgracia.
Ocres, verdes y rojos netos, río azul celeste o sepia fuerte según las bajantes y las crecientes, los pescadores y las lavanderas, el puerto con chatas, grúas y remolcadores, el astillero: chatarra y herrumbres, lanchas para el cruce a la gemela Concordia y el entorno urbano de calles empinadas, casonas colgadas de las barrancas, sombríos zaguanes y la gama de los verdes en montes, parques y plazas….”

[6] César Rodríguez Musmanno en Catálogo para exposición Arquitecturas 2, Intendencia Departamental de Paysandú, Galería “Eurípides Bellofont”, 7 de noviembre de 2008.
[7] César Rodríguez Musmanno en entrevista con Diario La Prensa, 21 de octubre de 2004.


LA CONTEMPORANEIDAD
La producción tanto artística como arquitectónica en el interior del país siempre ha estado en situación periférica, ocupando un lugar casi nulo en la crítica, en la historiografía nacional y en las publicaciones especializadas. Salto, aunque ha tenido la tradición cultural a la que nos hemos referido en la primer parte de este trabajo, no escapa a esta situación. Así como las obras que analizamos anteriormente, el escenario actual sigue casi igual. Montevideo, centro hegemónico, sigue negando culturalmente al resto del país. No vamos a explayarnos en este trabajo, sobre esta situación ya que el objetivo del mismo radica en lo contrario, pero existen innumerables ejemplos que ilustran esta “injusticia” perjudicial para todos.
Preferimos en este trabajo apostar a lo que se hizo y lo que se está haciendo para revertir este “desamparo cultural”.
A pesar que después de la crisis del año 2002, se han suspedido eventos tan importantes como las Bienales de Artes Visuales y que ha venido disminuyendo la actividad en el mercado del arte y de la construcción de obras de arquitectura en el Departamento, Salto sigue siendo un lugar propicio para el desarrollo artístico, arquitectónico y cultural, aunque se cuente con pocos recursos económicos. El legado artístico y la tradición cultural continúan estando presentes impulsando nuevas propuestas.

Debemos mencionar que además, desde los últimos tres años, se ha incrementado el apoyo a nivel gubernamental nacional hacia el interior. En primer lugar partamos de la base que esta investigación fue posible realizarlo gracias a los Fondos Concursables para el desarrollo artístico y cultural desarrollado por el Ministerio de Educación y Cultura apostó a priorizar trabajos en el interior del país para todas las categorías. Es así que se han desarrollado proyectos de teatro, danza, artes visuales, investigaciones culturales, históricas en distintas ciudades y localidades de todo el Uruguay. En el año 2009, se lanzó el llamado a "Fondos para el Desarrollo de Infraestructuras Culturales en el Interior del país 2009" con el objetivo de mejorar las infraestructuras o espacios dedicados a actividades artísticas y culturales, tanto en la órbita pública como privada. Por otro lado, el llamado a “Registro de Proyectos artísticos y culturales correspondientes al Fondo de incentivo cultural”, que priorizó en segundo lugar la reedición de la Bienal de Artes Visuales de Salto. En los últimos años se han instalado los Centros MEC, espacios creados con el fin de facilitar el acceso a la educación, a la innovación científica y tecnológica y a servicios y productos culturales en más de 70 pueblos y ciudades del interior.

Estos programas, aunque están contribuyendo a acortar las distancias, aún se observa que la difusión se da desde la capital hacia el interior, pero no así desde el interior a Montevideo ni para que circule el conocimiento entre Departamentos. Podemos poner como ejemplo de ello, el proyecto “Muestras Rodantes” que durante los años 2008 y 2009 la Dirección de Cultura del MEC llevó adelante, que con la mejor intención trató de ser una actividad descentralizadora de las actividades culturales, pero paradójicamente tenía características centralistas como ser que la mitad de los artistas eran de Montevideo y solamente uno por cada departamento del interior. Además, los artistas del interior sólo participan con su obra en su propio departamento junto con los artistas de Montevideo y en Montevideo pero no participan en los demás departamentos. Carlos Guinovart fue el representante de Salto en esta muestra.

Como ya se mencionó, la Universidad de la República ha estado presente en Salto desde 1957, primero con cursos y luego en 1987 con la instalación de la sede de Regional Norte en la ciudad de Salto. Además en el Plan Estratégico de la UR (PLEDUR) 2006-2010 el tema de la descentralización universitaria y del fortalecimiento institucional de los centros universitarios del interior. En este sentido se han impulsado programas para el desarrollo de la investigación, la extensión y la docencia (las tres funciones universitarias) en el interior, a través de Comisión Coordinadora del Trabajo de la Universidad de la República en el Interior.

La formación principal en artes plásticas en Salto continúan siendo los talleres. Además de ser centros de enseñanza, son lugares de difusión y discusión de ideas. En Salto, se destacan el de Daniel Amaral en “La Casa de Nuna” y el de Elsa Trolio vinculada a APLAS, y en los tres últimos años ha sido de gran importancia el Taller de Federico Arnaud en la sede de APLAS.
En Salto, como en el ámbito nacional, algunos artistas desarrollan su actividad plástica vinculados a la arquitectura y a la ciudad, siguiendo la tendencia del arte contemporáneo de las últimas décadas. Dejan de lado el monumento y la obra de arte duradera para realizar instalaciones efímeras, e intervienen en un espacio específico para luego desaparecer. Se pudieron encontrar también en Salto, obras creadas a partir de la concepción del espacio, dejando el modo convencional de exposición. Artistas que salen de los museos para trabajar en la ciudad o en otros espacios donde integran el público a las obras, comenzando así a cumplir un papel social, transformando espacios e invitando al espectador a incorporarse a la obra.

Recursos como las instalaciones, las performances, intervenciones en espacios y monumentos públicos, la fotografía, los medios digitales, los videos arte, son utilizados por los artistas como nuevas formas expresivas y para vincularse a la arquitectura, la ciudad y el paisaje.
Por lo anteriormente mencionado, obviamente la mayoría de los trabajos realizados en este período ya no pueden verse, han desaparecido, lo que queda de ellos es su registro fotográfico.

Algunos arquitectos también han incorporado al arte, ya sea en la concepción plástica de sus obras o incorporando elementos plásticos en las mismas.
Además de desarrollar a continuación el análisis de obras particulares, nos referiremos a eventos muy importantes para la cultura salteña como las Bienales de Arte de Salto y otros muy interesantes por sus propuestas artísticas y su participación multidisciplinaria como los Festivales de Arte y Rock del Río de la Plata y las tres exposiciones colectivas: Dialogar Despacio, Ucronías e Ideas en Libertad, realizadas en el centro de exposiciones del Mercado 18 de julio.

Bienales de artes visuales
Como ya lo hemos mencionado en la introducción de este trabajo, los Salones y las Bienales de Artes plásticas y visuales (Bienales de Primavera) realizadas desde 1970, han tenido gran relevancia nacional y han sido fundamentales para el desarrollo cultural de Salto. Han participado en estas bienales artistas uruguayos, de destaque nacional e internacional, así como destacadas figuras del ambiente artístico cultural que oficiaron de jurado de las mismas, como curadores y críticos de arte (Ernesto Heine en 1981, 1985, 1992, Roberto de Espada en 1996 y 1998, Walter E. Laroche en 1994, María Luisa Torrens y Angel Kalenberg, en 1983), expertos nacionales e internacionales (el profesor y crítico de arte argentino Aldo Galli, el crítico de arte brasileño Alberto P. Beuttenmüller en 1998, la periodista y crítica de arte argentina Elba Pérez en 2000). Llama la atención la participación en el jurado de muchos arquitectos como Mario Payssé Reyes (1981), Alberto Coppetti (1983), María Mercedes Martin y Carlos Carrere Granero (1994) Luis García Pardo (1992 y 1996 como jurado y 1998 como comisario artístico) y Olga Larnaudie (2000).


2007 / HUMANO INTERIOR - 2006 / AMANECERES Y ATARDECERES

HUMANO INTERIOR
Autor Adriana Belbussi
Año 2007
Ver: http//
www.myspace.com/humano_interior
Fotografía Sergio Senisa

El 29 de setiembre de 2007 cinco bailarinas vestidas de rojo y negro ocuparon las calles de la ciudad de Salto alterando la rutina y cambiando el paisaje de sus calles, durante 60 minutos. La propuesta de Adriana Belbussi junto a Aurora Riet, Ana Clara Martínez, Ruth Ferrari, Leticia Falkin, fue un proyecto en el área artes visuales, financiado por los Fondos Concursables del Ministerio de Educación y Cutura.
“...es en la ciudad donde tantas veces me siento como paseando por un zoológico de incoherencia humana, que se activan mis ideas, mis ganas de hacer, de crear, de ponerme a trabajar en mi humano interior…
“Humano interior" Concebido para 5 mujeres bailarinas artistas que hablan con el cuerpo que lentamente transforman el espacio que las rodea que ponen a prueba sus límites en una obra que recorre la ciudad que va hilvanando escenas, que pueden resultar desconcertantes pero que intentan provocar en las personas el deseo de detenerse, observar, involucrarse emotivamente, reaccionar, sentirse transportados a un lugar donde puedan reconocerse a si mismos, reflexionar y continuar el día con algo danzando en su interior. Salimos al paisaje urbano, para rescatarnos, rescatar nuestro arte, explorarnos, explorando nuevos terrenos de confrontación y encuentro con la comunidad, con la firme convicción de que en la realización de un hecho artístico cultural, las relaciones que se establecen entre las personas jerarquizan y permiten entender el valor social de lo que hacemos”
[1]

[1] Adriana Belbussi: Proyecto Humano interior. En http//www.myspace.com/humano_interior


AMANECERES Y ATARDECERES
Autor Varo Prats (Edmundo Rodríguez Prati)
Año 2006
Ver Video: http://www.artensalto.blogspot.com

La fotografía primero, y posteriormente los medios electrónicos, han generado un punto de inflexión en los modos expresivos (video arte, cd-rom, net-art, fotografía digital, etc.) provocando cambios radicales en las formas de presentación artísticas.
Rodríguez Prati ha aplicado la tecnología para desarrollar su obra.
Amaneceres y Atardeceres de Salto es un video realizado con fotografías digitales y la hermosa canción Faltando un pedaço de Djavan. Como expresa su autor el arte está en la apropiación a través de la fotografía de la increíble belleza de los amaneceres y atardeceres salteños.

2006 / CONCEPCIÓN DEL UNIVERSO SEGÚN PLTOLOMEO - 2000 / NOMENCLATOR

CONCEPCIÓN DEL UNIVERSO SEGÚN PLTOLOMEO EN SEDE UDELAR - REGIONAL NORTE
Autor escultura Luis Vlaeminck

Autores Edificio: Marta Barreira, Gustavo Scheps, Ana Fasakas
Año 2006


La escultura diseñada por Luis Vlaeminck “La Concepción del Universo de Ptolomeo” suspendida en la sede de la Regional Norte de la Universidad de la República, nos da pie para referirnos a ese edificio, proyectado por los arquitectos Marta Barreira, Gustavo Scheps y Ana Fasakas, una de las obras de arquitectura contemporánea más interesantes de la ciudad de Salto.
En un diálogo con el Instituto Politécnico Osimani Lerena, proyectado treinta años atrás por José Scheps, -padre de uno de los autores de la sede nueva de la Regional Norte- y Felipe Zamora, el nuevo edificio así como éste, se inserta sensiblemente en el terreno, contrastando con la trama homogénea predominante en la ciudad.
La obra de Vlaeminck constituye otro elemento del “espacio onírico y sorprendente, un espacio vertical, en fuga, de volúmenes que flotan y emergen al exterior, de objetos colgados inexplicablemente, de difícil comprensión”
[1].
Es por ello que esta escultura no perturba ni distorsiona el proyecto integral del edificio, pero también tiene su individualidad, se dispone integrado aunque por su forma, colores, materiales y su no funcionalidad, se diferencia claramente como una obra artística incorporada posteriormente al edificio.








[1] Marcelo Danza: Dos cuerpos en Salto. Mapeo #1. Taller Danza, Octubre 2006.



NOMENCLATOR

Autor Raquel Bessio
Proyecto VIII Bienal de Primavera de Salto.
Año 2000

La artista uruguaya Raquel Bessio, representante de Uruguay en la última Bienal de arte de Venecia (2009) crea sus obras a partir de las características y la historia del lugar. Como realizara en las intervenciones: Camino a la Cruz en el Museo Blanes (1996), Juan Raúl..en esta casa en la ex Casa Quinta de los Mendilaharsu (1999), La Alcancía en el Cabildo de Montevideo (2002), En aras de la Patria en la Quinta de Máximo Santos (1998-proyecto, 2008-intervención), entre otras.
Su proyecto Nomenclator fue premiado en la Octava Bienal de Primavera de Salto en la categoría Intervención en el paisaje, aunque posteriormente no realizado.
El proyecto consistía en superponer a la red de nombres existentes de las calles de la ciudad de Salto una red nueva de sus nombres antiguos, como se denominaban en el año 1875. Las chapas se componían de los nombres antiguos con sus definiciones en muchos casos a través de lo lúdico. Como expresaba la autora: “A través de la intervención se intenta la transmisión de indicios; impulsos físicos que determinan un imaginario del lugar”.





2006 / INTERVENCIÓN EN FERIA DE ARQUITECTURA “LA MORADA” - 2006 / MANIFIÉSTESE. CUELGUE SUS ZAPATOS



INTERVENCIÓN EN FERIA DE ARQUITECTURA “LA MORADA”
Autor Diego Santurio (Salto, 1977)
Año 2006

Fotografía Diego Santurio

A partir de una invitación de la Sociedad de Arquitectos de Salto, para “señalizar” el acceso a la Feria de Arquitectura “La Morada” en la calle Uruguay, Diego Santurio realizó una obra efímera en hierro, material que conoce desde la niñez en el taller metalúrgico de su padre.
Con esta obra que se asemeja a una red, logra a partir de una forma dinámica, abierta, con movimiento, aligerar el peso del hierro, característica de toda su producción. Esta obra se incorporó delicadamente a la vez que contundentemente al espacio público y a la arquitectura.

MANIFIÉSTESE. CUELGUE SUS ZAPATOS
Intervención urbana
Autor Diego Santurio
Año 2006
Fotografía Diego Santurio

A partir de la esquina más céntrica de la Ciudad de Salto, la de mayor tránsito de peatones, y hacia las cuatro cuadras concluyentes, Santurio, propuso una intervención urbana que describe de la siguiente manera:

“Esto fue en el transcurso del último Mundial de Fútbol, mundial en el cual Uruguay no participó. La intervención duró 15 días, se colgaron más de 100 pares de zapatos de todo tipo, se tuvo en cuenta de que no fueran zapatos de niños y tampoco zapatos de fútbol.
Apunté a el estado de ánimo, que deriva en salud! ! ! de nuestra sociedad.
Increíblemente el fútbol ha llegado a influir en nuestras vidas de manera irrisoria, sobredimensionada y como no puedo cambiar eso intenté enmarcarlo.
En ese momento a la selección Uruguaya la manejaba un grupito se gente que estaba descaradamente haciendo de la selección un negocio sin importarles resultados deportivos.
Al ser la AUF (Asociación Uruguaya de Fútbol) un organismo no gubernamental, a nuestras alegrías las maneja el poder de unos pocos sin que podamos reclamar. Por ello propuse colgar los zapatos, así como los jugadores cuando finalizan sus carreras cuelgan los zapatos, nosotros como hinchas, parciales, aficionados, etc., también los colgamos, había que demostrar que el hincha es una parte muy importante, fútbol sin gente en la tribuna, no es fútbol. (ahora sigue el mismo grupito pero se cambió el presidente, son más disimulados al actuar, sintieron presión social y por ende me parece que se está trabajando mejor)
El arte da la posibilidad de hacer pensar a la gente, de idear un pensamiento, de canalizar un sentimiento social.
Fue increíble todo lo que esto me dio, por momentos me sentí héroe (que loco)
Lo único que hice fue colgar unos zapatos.”
[1]

[1] Diego Santurio en correo electrónico a la autora. 28 de junio de 2008.

1998 / URBIA - 2000 / EFECTOS PERSONALES - 2006 / LIMITES

URBIA
Autor Carlos Guinovart
Instalación VII Bienal de Primavera de Salto
Año 1998
Fotografía Carlos Guinovart

El artista Carlos Guinovart, nacido en Las Piedras aunque residente desde hace muchos años en la ciudad de Salto, ganador del Gran Premio “El Azahar” de la VI Bienal de Primavera de Salto (1996) nos propone dos instalaciones en la VII y VIII Bienal (1998 y 2000) en las que incorpora elementos y materiales característicos salteños además de recurrir a la temática del adentro y el afuera, lo privado y lo público.
Urbia también fue presentada en la exposición colectiva “OJO 2000, interferencias de arte en al Facultad de Arquitectura”, en Montevideo, donde doce artistas plásticos uruguayos intervinieron distintos espacios del edificio construido por Fresnedo Siri y Mario Muccinelli. Esas obras dialogaban con los más diversos espacios de la Facultad como estaba previsto en su proyecto.
La obra original, para la Bienal de Arte, realizada en el Mercado 18 de julio de la ciudad de Salto, consistía en la ubicación de pequeñas casitas realizadas en hielo sobre arcilla extraída de los suelos de Salto. (en la obra de la Facultad de Arquitectura las casitas eran hechas con varillas de madera) que se iban derritiendo a medida que pasaban los días. Estas casitas estaban iluminadas, y alrededor de las mismas el artista colocó alambres de púa y latas oxidadas. Esta obra se refiere a un tema recurrente en sus obras como la demarcación del adentro y el afuera en las viviendas, la obsesión contemporánea a la “fortificación de las viviendas”, a tomar medidas de seguridad excesivas, donde el miedo provoca que la gente provoque estar prisionera en sus propias casas.


EFECTOS PERSONALES
Autor Carlos Guinovart
Instalación VIII Bienal de Primavera de Salto
Año 2000
Fotografía Carlos Guinovart

Efectos personales presentada en la Bienal de Salto del año 2000, también se refiere a la misma temática. “…es atractivo el acercarnos, como un zoom, dos años después, a una de aquellas casitas de hielo aisladas con su cerco de púas de la anterior instalación de Carlos Guinovart por registrar la futilidad del consumismo contemporáneo.”
[1] En este caso la obra consistía en una representación de una casa realizada con bloques de hielo de 2 metros de alto por un metro de cada lado, en cuyo interior había electrodomésticos. También rodeada pon alambres de púa en un perímetro de 3 x 3 metros. A medida que transcurría la exposición, el hielo se iba derritiendo. Contra la pared colocó baldosas a las que no se podía acceder aludiendo a lo privado de la casa.

LÍMITES
Autor Carlos Guinovart
Año 2006 Instalación Galería El Pasillo, Instituto Goethe, Montevideo
Año 2007 Chacra “La Amarilla”, Salto
Fotografía Carlos Guinovart

Esta instalación fue realizada en el año 2006 en el Instituto Goethe y al año siguiente en la chacra del Diplomático salteño Pelayo Díaz, en una exposición en homenaje a la artista también salteña Lacy Duarte.
Este trabajo al igual que otros del artista, como Cota13 seleccionado en el Salón Municipal de Artes Plásticas, Montevideo 1998, alude a temas que tienen relación con el río Uruguay y su inextricable e indisoluble relación con el territorio salteño. Cota 13 refiere al nivel del río donde se inunda la ciudad de Salto.
En límites también el río es el eje central de la obra, en este caso como protagonista del conflicto enre Uruguay y Argentina por la instalación de la fábrica de celulosa finlandesa, Botnia.
Sobre esta instalación se transcribe lo que expresó el crítico de arte Nelson Di Maggio:
“La instalación de Guinovart está referida a la peleada situación internacional del río Uruguay donde Todo tiene un límite y El Uruguay no es un río, frases que figuran al principio y al fin del catálogo, sin prólogo introductorio o explicativo ni curador a la vista. Esas dos frases tienen la suficiente ambigüedad semántica como para aludir, sesgadamente, al conflicto de las papeleras o pasteras, mejor. Cartografías ribereñas, barcas que atraviesan la sala, botellas de agua de diferentes orillas del río, ritmos y senderos que orientan la mirada y el desplazamiento hasta encontrar papeletas de votación que tiene el sí y el no estampados en la misma hoja. Con una economía de medios utilizados, el escultor Guinovart vuelve a la consideración pública con una impecable, ascética, profunda visión de una golpeante realidad diaria llevada al extremo de histerismo político, evitando toda actitud panfletaria o retórica discursiva y sin alimentar situaciones controversiales, quedando como testigo implacable de un incidente histórico y dejar en libertad al receptor de formular sus propios juicios. Y el todo envuelto en una conseguida poética de inusual convicción estética.”
[2].

[1] Edmundo Rodríguez Pratti: Brecha, Salto 10 de noviembre de 2000.
[2] Nelson Di Maggio: Diario La República, 3 de julio de 2006


2005 / DIALOGAR DESPACIO - 2006 / UCRONÍAS

DIALOGAR DESPACIO
Participantes Carolina Cunha, Ricardo Lagos, H,C, Llobet, Andrés Martínez, Ana Luisa Testa, Daniel Pavlesky, Zully Vallarino. Coordinador: Arq. Luis Vlaeminck
Año 2005
Fotografías Marcelo Cattani



Esta experiencia colectiva, fue la primera de tres del Grupo de Investigación en Artes Plásticas y Escénicas, en la que diferentes manifestaciones artísticas se confluyeron para reflexionar sobre el espacio de manera ritual. El grupo se inicia a instancias de Hugo Llobet, Andrés Martínez Ricardo Lagos, que sienten la necesidad de trabajar y ofrecer a la ciudad de Salto formas distintas para acercar al arte. El arquitecto Luis Vlaeminck coordina y organiza la manera de presentación de las obras, así como aporta elementos para la conformación del marco teórico y la elaboración de textos y conferencias.
En la misma dialogaron artistas plásticos, arquitectos y actores conformando un recorrido en el que el visitante se encontraba con instalaciones, esculturas, performances y teatro en un espacio emblemático como el Viejo Mercado 18 de julio. Los artistas han creado obras individuales experimentando a su propio modo lo que el espíritu del espacio le da que pensar, pero han logrado en esta ocasión -cosa no sencilla en exposiciones colectivas- crear una idea de unidad y totalidad.
“…Pues es evidente que aquí ha tomado cuero una forma de comunión cuyo motivo está en la investigación ascética y solidaria de la verdad sobre lo completo, lo unánime, unísono, lo Uno: el diálogo con la pregunta ¿Dónde ESTAMOS CUANDO ESTAMOS EN EL MUNDO?”
[1]
[1] Luis Vlaeminck.. Catálogo Dialogar Despacio. 1 al 5 de diciembre de 2005. Centro de Exposiciones, Mercado 18 de julio, Salto
UCRONÍAS
Participantes
Carolina Cunha, Ricardo Lagos, Hugo Llobet, Andrés Martínez, Ana Luisa Testa, Daniel Pavlesky, Zully Vallarino, Luis Vlaeminck
Año 2006

Fotografías Marcelo Cattani

Ucronías es la segunda exposición del Grupo de Investigación en Artes Plásticas y Escénicas, cuyo tema central es el tiempo.
“Ucronías. Todo aquello que tiene sentido lo tienen en un cuando; un instante aprisionado históricamente, done el antes y el después son cartografías del ahora.
Hemos construido culturas del tiempo, nos hemos identificado con imágenes del tiempo, porque no podemos evadirnos o no somos capaces de salirnos. Significar en el tiempo es reconocer en lo que es el ya fue y el siempre será: el tiempo detenido o el eterno retorno. Resulta difícil leer el tiempo en el cual algo corresponde, pues nunca es sino por superposiciones y encuentros: capas tras capas de sedimentación que llamamos memoria….”
[1]
[1] Luis Vlamenick. Catálogo de Ucronías. 10 a 21 de agosto de 2006., Mercado 18 de julio, Salto.




2006 - 2007 / FESTIVALES DE ARTE Y ROCK DEL RÍO DE LA PLATA

FESTIVAL DE ARTE Y ROCK DEL RÍO DE LA PLATA

Año 2006 y 2007
Ver: http://www.youtube.com/watch?v=lE3pwZcGoEk
http://www.youtube.com/watch?v=ak0ap4ySUCk
Fotografía Edmundo Rodríguez Prati
Instalación de María Ángela Juanena



Impulsado por artistas bonaerenses y organizado por Mama Africa y Uruguay Rock producciones con el apoyo de las Municipalidades de Salto y Concordia y el trabajo de artistas argentinos y Uruguayos, desarrollado en el marco del conflicto entre Argentina y Uruguay por la instalación de las papeleras, la propuesta de este festival radica en que el arte es un vehículo para el cambio, para la unión y generación de lazos entre los pueblos.
El tema principal de los dos Festivales que hasta el momento se realizaron (2006 y 2007) fue el Río. “UN RÍO. Entra por las venas de la tierra, luego a nuestras venas y nos hace RIOPLATENSES”. Agua que da vida y purifica. A pesar de que por momentos este Río se nos hace mar nuestros hermanos siguen estando ahí. No hay que cruzar el charco para estar juntos, hay que darse cuenta que somos parte de él.”
La artista salteña que se puso al hombro la organización de la exposición artística de este Festival fue María Ángela Juanena, que con muy pocos recursos y un esfuerzo enorme ha logrado llevar a cabo estos eventos de manera ejemplar.
El primer Festival realizado el primer día en el Parque Harriague de Salto (22/10) participaron exponiendo sus obras María Ángela Juanena, Carlos Guinovart, Edmundo Rodríguez Prati, Grupo de artes plásticas y escénicas, Grupo del Taller de Elsa Trolio, Vilma Texeira Núñez, Estela Barla, Marcelo Cattani, Diego Santurio, Diego Gallino y Pablo Cattani. El segundo dia (23/10) se realizó en Concordia donde expusieron Ladislao Salvini, Clorindo Testa, Elena Acquarone, Norma Beber, Teresita Blasco y Laura Fontan y los recitales en ambas ciudades de los grupos de rock Tucomfusion, Oxford, Anzuelos, Receso, La Esquina Peligrosa, Arbolito, Once Tiros y Benditos Ajenos.
El Segundo Festival se repitió un año más tarde, el 23 de noviembre de 2007, en el Parque Harriague.
En esta ocasión los participantes fueron los artistas salteños María Ángela Juanena, Hugo Llobet, Belén Díaz, Edmundo Rodríguez Prati y Alejandro Baldasini, de Montevideo el dúo Belafonte integrado por Alejandro Albertti y Nicolás Raddatz y la artista Cecilia Vignolo y de Argentina el artista, músico y videasta Mäuss. Los recitales de rock estuvieron a cargo de Once Tiros, Anzuelos, 4 pesos de Propina, Tucomfusión y la Doble Nelson.



PERFORMANCE DE CECLIA VIGNOLO
2º Festival Internacional de arte y rock del Río de la Plata
Parque Harriague, Salto
23 de noviembre de 2007
Performance en: http://www.youtube.com/watch?v=lE3pwZcGoEk
Fotografías Edmundo Rodríguez Prati

Esta lograda performance de Cecilia Vignolo, en la que se integra al paisaje del Parque Harriague cambiándolo transitoriamente, es un nuevo vínculo de la artista con la tierra.
El sumergimiento en la tierra es un elemento recurrente en su obra desde el año 1996. Utiliza su “cuerpo como herramienta”[1] como en la mayoría de sus trabajos. Se exhibe a sí misma durmiendo, abrazando a la tierra representada en la figura de un hombre. Como en la performance "la vida es un flujo y reflujo", ganadora del 52 Salón Nacional de Artes visuales María Freire, “Esta obra es básicamente sobre el amor a la tierra. Lo único que se va a mantener es mi abrazo, el amor, la sensación de estar abrazando con amor.”[2]


[1] Cecilia Vignolo en entrevista de Gabriel Peveroni en revista Freeway, julio 2009.
[2] Ibidem




1956 / MONUMENTO EN PARQUE FEDERICO GARCÍA LORCA

MONUMENTO EN PARQUE FEDERICO GARCÍA LORCA
Idea Enrique Amorim
Año 1956

Fotografía Miriam Hojman


Este monumento fue realizado a partir de una idea de Enrique Amorim quien fuera amigo de García Lorca, cuando se cumplían veinte años del asesinato del poeta perpetrado en 1936. “’Un monumento sencillo como todos nosotros’, imaginó Amorim y se lo planteó al entonces intendente de Salto, Armando I. Barbieri de quien no recibió el más mínimo titubeo. ‘Levantaremos el monumento a Lorca y lo haremos por suscripción popular, con la intervención de nuestro pueblo que así lo quiso´”
[1]
Se dice que fue el primer Monumento en Homenaje a Federico García Lorca, erigido en el mundo.
Si bien el monumento es un simple muro de piedras al que un artesano salteño, Minata, le grabó con simples letras los versos de Antonio Machado
[2] dedicados al poeta español, su valor radica en el espacio que conforma, ubicado en la Piedra Alta, conformando un parque donde grandes riscos se asoman en barrancas sobre el Río Uruguay.
Además este lugar quedará siempre vinculado a una manifestación artística que se unió al paisaje, al monumento y a la arquitectura del lugar: el teatro.
En la memoria colectiva de los salteños, cada vez que se alude a este lugar, está presente el episodio que sucedió en la inauguración del monumento luego de la actuación del elenco de la Comedia Nacional, que representó el Romance de La Luna, la escena del bosque de la Novia y Leonardo y la escena final de la Madre de Bodas de Sangre. Ésta última representada por Margarita Xirgú, la protagonista de esta anécdota.
Así relata Armando Barbieri, hijo del entonces Intendente de Salto lo que allí sucedió: “…cuando en una magnífica tarde, y diría sagrada, escuchábamos a la Comedia Nacional cuyo elenco dirigía la increíble Margarita Xirgu: en un pasaje de Bodas de Sangre. En el palco oficial estaban Zabala Muniz (Ministro de Educación Pública), Enrique Amorim (único orador designado por la Intendencia salteña), Asdrúbal Delgado (ilustre salteño benefactor), mi padre –Armando Barbieri- (entonces Intendente de Salto); del otro lado del espacio escénico, el pueblo y, abajo entre las rocas del río de los Pájaros Pintados: las lavanderas de Salto, realizando sus tareas rituales.
Entonces los gritos de la Xirgu, reclamando por la muerte de su hijo: “…que le quitara un puñal que apenas cabía en la palma de su mano…”, se oyó tan real, que todos estábamos en recogida expresión de emoción; fue entonces cuando las lavanderas en fila india y en silencio irrumpieron en la escena y ante la sorpresa colectiva, comenzaron una a una, a dar sus pésames a la afligida madre: magnífica demostración del teatro hecho carne.”
[3]
La actriz China Zorrila también recuerda el episodio: ”Margarita Xirgu profundamente emocionada, no pudo contener sus lágrimas en aquel día en que se recordaba a su entrañable Federico. Algunos vecinos reunidos espontáneamente al homenaje, ante las lágrimas de la actriz, confundieron su pena, entendiendo que lloraba por la muerte de su hijo. Algunos de ellos a su paso, se le acercaron para darle respetuosamente el pésame.”
[4]Hoy, a pesar que no se aprecia más el espejo de agua y los chorros que emanaban de las piedras, sigue siendo un lugar tranquilo, apacible, donde se puede apreciar la vegetación, el río y el cielo salteño.

[1] Gca: en Radar, suplemento semanal del Diario La Prensa de Salto, 21 de agosto de 2009. año 6. nro. 245. En www.radar.saltonline.net
[2] Labrad, amigos, de piedra y de sueño, en la Alhambra, un túmulo al poeta, sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga: el crimen fue en Granada ¡En su Granada! Antonio Machado.
[3] Armando Barbieri: “Evocación de Enrique Amorim”, en Enrique Amorim, cuentista .Editorial Arca.
[4] Mercedes Orticochea: En “La Comedia Nacional y sus historias. Los espectáculos de Margarita Xirgu”, en http://www.comedianacional.com.uy/mvdcms/uc_116_1.html

1962 / IGLESIA METODISTA

IGLESIA METODISTA
Arq. Carlos Rodríguez Fosalba
Año 1962

Fotografía Edmundo Rodríguez Prati. http://panoramio.com

Si se transita por la calle Osimani y Lerena, predominantemente residencial, sorprende gratamente en la mitad de la cuadra, este edificio del Arq. Carlos Rodríguez Fosalba, la Iglesia Evangélico-Metodista de Salto, ejemplo de arquitectura moderna adaptada a su entorno. Se destaca la utilización del vitraux, elemento tradicional de las catedrales góticas, adaptado en diseño, forma y color a esta arquitectura moderna. El acceso y los amplios ventanales de la primer planta con vitrales de colores compuestos de composición geométrica abstracto, proporcionan al interior una atmósfera cálida, coloreada e irreal que constituye lo esencial en el interior despojado de toda ornamentación. Se destacan los espacios sobrios y la escalera suspendida en un diálogo formal con los ventanales, netamente moderno.

1966 / MONUMENTO AL ARQ. ARMANDO BARBIERI

MONUMENTO AL ARQ. ARMANDO BARBIERI
Autor César Rodríguez Musmanno
Año 1966

Fotografía Miriam Hojman


Este monumento en homenaje a quien fuera Intendente de Salto, el Arq. Armando Barbieri, es una de las obras de su autoría más apreciadas por César Rodríguez Musmanno. Además de rendirle homenaje a un defensor del patrimonio salteño, a una personalidad pública respetada tanto por sus virtudes profesionales como humanas, Rodríguez Musmanno ha trabajado durante once años en dos administraciones de Barbieri como intendente, admirando siempre su capacidad técnica, de gobernante y calidad humana.
Además, Rodríguez Musmanno considera que es la obra donde pudo llevar a cabo de la manera más íntegra la vinculación de la arquitectura, artes visuales y paisajismo.
El monumento consta de una rampa de acceso en espiral; una plataforma circular con adoquines de las calles de Salto, que continúa ascendiendo hasta culminar en un elemento simbólico en hormigón armado, levemente curvado, de 7,50 m. de altura, con una terminación aparentemente inconclusa (quedan los hierros sobresaliendo por sobre el hormigón). Este permanente ascenso alude a la fuerza, tesón, sentido de superación constante, y proyectos que fueron interrumpidos por su muerte.
La obra se completa con un mural que enmarca el conjunto compuesto de chatarra en desuso de los viejos Astilleros “Mihanovich”. Las piedras utilizadas también son originarias del lugar, en este caso de la costanera de Salto.
Este monumento ubicado en una zona privilegiada, con una hermosa vista hacia la costanera sur, respeta el paisaje y los elementos naturales del lugar.

1958 / SEDE SOCIAL DEL CLUB SALTO URUGUAY

SEDE SOCIAL DEL CLUB SALTO URUGUAY
Arq. Carlos Rodríguez Fosalba
Mural Leandro Silva Delgado.
Año 1958 (Primera etapa de la obra)

Fotografía Miriam Hojman

La sede social del Club Salto Uruguay –denominada “Palacio Azul”, ubicada en un lugar estratégico de la ciudad, frente a la Plaza de los Treinta y Tres Orientales, es un gran edificio realizado en dos etapas (años ’50 y ’60) por el Arq. Carlos Rodríguez Fosalba. Se observan claras influencias del denominado “estilo internacional”, particularmente del minimalismo -fachadas, plantas libres, escalera volada- que denota el influjo de Mies Van der Rohe. Su fachada casi en su totalidad vidriada, está interrumpida solamente por algunos elementos que ofician de balcones y que logran una rica expresión compositiva. También por un mural que marca el acceso, que media el espacio público del privado, realizado en piedra por el arquitecto, paisajista y artista salteño Leandro Silva Delgado. Este mural de formas abstractas donde se combina la piedra en su estado natural con los azulejos picados de colores primarios, otorgan al conjunto una relación con la calle, con el entorno.

1964-65 / TERMAS DEL ARAPEY

TERMAS DEL ARAPEY
Autores Lucas Gaffrée y César Rodríguez Musmanno (arquitectos proyectistas)
José Echave y Leopoldo Nóvoa (murales)
Coordinador César Rodríguez Musmanno
Año 1964-65

Fotografía César Rodríguez Musmanno


El conjunto de piscinas y vestuarios de las Termas del Arapey es un óptimo ejemplo de integración entre arquitectura, arte y paisaje, así como de fructífera colaboración entre arquitectos y artistas plásticos. Esta integración surgió desde el primer esquicio como lo expresa uno de sus arquitectos proyectistas, el arquitecto Rodríguez Musmanno (que en ese entonces era Director de obras de la Intendencia Municipal de Salto) que junto al Arq. Lucas Gaffrée fueron los encargados de la obra, y que trabajaron en forma conjunta con el artista español Leopoldo Nóvoa y su amigo, el artista salteño José Echave que diseñaron dos murales de 9,20m x 2,60.
José Echave trabajó con amatistas, cuarzo, ágatas, plantas –helechos y musgos- agua, luz y música, como una exaltación a la región por los materiales característicos que utilizó. Por su parte Nóvoa los hizo con basalto negro de las costas del Arapey, areniscas de los cerros, ladrillo picado de un rojo intenso y piedra calizas blancas en una composición que se despega del muro y vuelve a surgir en una pieza escultórica en un gran espacio de césped, aludiendo en su conjunto a la “salud” y a la “enfermedad”
Según recuerda Rodríguez Musmanno, el Intendente de Artigas envió tres camiones de piedras semipreciosas para la realización de los murales y los peones rurales junto a los municipales trabajaron en la realización de los murales así como en el resto de la obra. Los artistas Nóvoa y Echave vivieron allí mientras se construían los murales.
Además de ser una obra de gran valor por sus cualidades arquitectónicas y artísticas, también es reconocida como una de las principales obras murales del artista Leopoldo Nóvoa, al igual que en los tres murales que realiza en el Edificio Dannart
[1] y en el mural del Estadio del Club Cerro[2], en Montevideo, se destaca que“transformó el concepto planimétrico del mural tradicional, consiguiendo una factura tridimensional de una materialidad exuberante, un nuevo concepto de especialidad interna mediante la estructuración del medio expresivo y del espacio contenido.” [3]

[1] 1960, Arq. Arturo Porro
[2] 1962-1964, obra fundamental en la trayectoria artística de Nóvoa. 132 m de largo x 4,60 m de altura, declarada en 1964 como la mayor decoración mural del mundo, realizada en un solo panel.
[3] Sánchez, Ciro: “Obra integrada en la arquitectura y en espacios públicos” en Catálgo Exposición Nóvoa en MNAV, Xunta de Galicia, Centro Galego de Arte Contemporáneo, Santiago de Compostela, 1997.

1956 / MONUMENTO A HORACIO QUIROGA

MONUMENTO A HORACIO QUIROGA
Proyecto Enrique Monestier
Dirección de obra César Rodríguez Musmanno
Año: 1956

Fotografía Miriam Hojman

Una pequeña escalinata conduce a un espacio delimitado por dos muros curvos de piedra, antesala de un recinto de paredes del mismo material y techo plano de hormigón, donde se contraponen por un lado la intimidad generada por un espacio de dimensiones limitadas y donde el silencio y la tranquilidad son protagonistas y por otro la apertura generada por un marco con vistas hacia el Río Uruguay. Este contraste quizás alude a lo que significa la figura del escritor Horacio Quiroga para los salteños, un nativo de esas tierras pero que se fue para no volver (los trágicos sucesos de su infancia y adolescencia fueron determinantes en su alejamiento de su ciudad natal) y ser respetado en el mundo como uno de los mejores escritores de su tiempo.
En el recinto se podía observar la réplica en piedra del busto de Horacio Quiroga tallado originalmente en raíz de algarrobo por el escultor ruso Stefan Erzia. El original que está en la Casa Horacio Quiroga (Museo y Mausoleo), cobija la urna con las cenizas del escritor que fueron traídas desde Buenos Aires ante gestiones de Enrique Amorim.
.El proyecto del monumento fue del arquitecto Enrique Monestier y la dirección la hizo el arquitecto César Rodríguez Musmanno quien relata que ese lugar estaba destinado a la meditación, tenía bancos, estaba más limpio y se veía el río enmarcado como un cuadro, pero como otros sitios públicos de la ciudad, lamentablemente fue víctima del vandalismo y el descuido.
Tampoco la réplica del busto está allí, sino que se llevó al Museo Quiroga para resguardarla.

1973-78 / COOPERATIVAS COVISUNCA 1 Y COVIFOEB 1

LOCAL COMUNAL
COOPERATIVA COVISUNCA 1

Y COVIFOEB 1
Autor César Rodríguez Musmanno
Año 1973-78
Fotografía Miriam Hojman


A partir de la incorporación del Arq. César Rodríguez Musmanno, al Instituto de Asesoramiento técnico (CEDAS) del Movimiento de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua, en el año 1969, comenzó una actividad ininterrumpida hasta 1982 en la participación y dirección de obras en varias cooperativas en Salto y Montevideo.
En relación al aporte plástico para el trabajo en las cooperativas, el arquitecto expresa que “el procedimiento que siguió fue tratar de despertar el interés y la creatividad de los integrantes para que ellos mismos definieran lo que querían hacer.” Uno de estos ejemplos puede verse en el salón comunal de las Cooperativas COVISUNCA 1 y COVIFOEB 1 en la ciudad de Salto.
Para estas Cooperativas se ideó un sistema constructivo diseñado especialmente junto con el Ing. Gerardo Rodríguez, que consistía en un sistema sin encofrado, con losetas prefabricadas y con bloques especiales que se producían en obra por los cooperativistas.
Con estos bloques se realizó el mural que conforma una de las paredes de la fachada principal del local comunal, mostrando como un trabajo de mano de obra no calificada también puede conformar una obra plástica. En uno de las paredes del acceso al local hay un mural donde se ve una luna roja, una paloma blanca y los pinos representativos del Movimiento Cooperativo. Este mural está realizado con los descartes de azulejo blanco que los niños rompían y picaban, ladrillo picado. Y planchuelas de hierro realizadas por el armador de hierro de la obra.

1971-73 / ESCUELA Nº 98

ESCUELA Nº 98
Autor César Rodríguez Musmanno
Año 1971-73
Fotografía César Rodríguez Musmanno

El mural de areniscas, calizas y granitos tal como salen de las barrancas del río Uruguay, tiene un predominio absoluto en la composición de la fachada de la Escuela Nº 98 del arquitecto y artista César Rodríguez Musmanno. En este mural se pueden observar aspectos del informalismo constructivo característico de sus obras plásticas y sus recurrentes formas circulares y los “símbolos esbozados en pinturas y grafías rupestres”
[1]
Esta escuela es un ejemplo de integración, no solamente entre la arquitectura y las artes visuales, sino entre la arquitectura y la naturaleza. Las características topográficas del terreno son respetadas y aprovechadas, al ubicar las aulas en distintos niveles acompañando los desniveles del mismo. El proyecto se distancia de las tradicionales escuelas al ubicarse las aulas independientes de los espacios comunitarios (préau, comedor y sector administrativo) y también independientes entre sí. Las aulas comparten un espacio común de circulación y tienen otro espacio íntimo que se puede utilizar para actividades como plantar o desarrollar las clases al aire libre en esos días cálidos tan característicos en Salto. En este proyecto, así como en los de las otras cuatro escuelas que proyectó el arquitecto, el aspecto pedagógico está siempre presente, la arquitectura y el arte se ponen al servicio de la enseñanza, en este caso por ejemplo, en el mural pueden reconocerse las piedras características del subsuelo y en los espacios exteriores las especies de árboles autóctonos.Un aspecto anecdótico que es recordado por Rodríguez Musmanno en relación a esta escuela, es que debido a que su inauguración fue cercana al golpe de Estado que sufrió el Uruguay en el año 1973, los militares no quisieron que el arquitecto asistiera a la misma debido a su militancia en el Partido Socialista, su dirigencia gremial. A pesar de esto, en otra de sus comprometidas acciones, Rodríguez Musmanno asistió a la inauguración y además habló ante la insistencia de las maestras, provocando el malestar de las autoridades militares presentes que tuvieron que aceptar y “comerse los codos” al decir del propio arquitecto.


[1] Pablo Thiago Rocca. “El principio inmortal”. s/f