1965 / MONUMENTO CONMEMORATIVO AL PASO DEL ÉXODO POR EL RÍO DAYMAN

MONUMENTO CONMEMORATIVO AL PASO DEL ÉXODO POR EL RÍO DAYMAN
Autor César Rodríguez Musmanno
Año 1965
Fotografía Miriam Hojman

El 7 de diciembre de 1811, desde el Daymán, el General José G. Artigas dirige a la Junta de Paraguay un documento en el que se relataba la gesta heroica de los orientales, el “Éxodo del Pueblo Oriental”. Tres días les tomó a los Orientales que acompañaban a Artigas en el cruzar el Río Daymán para dirigirse al norte.
Rodríguez Musmanno realiza un monumento escultórico en hormigón visto y piedras del lugar, que conmemora ese acontecimiento. Compuesto por dos elementos abstractos, una esbelta columna en forma de obelisco y un triángulo calado apoyado en uno de sus vértices, en una lectura que podría interpretarse como el caudillo acompañado por su pueblo en la emigración colectiva luego de declararse el armisticio de octubre de 1811entre los españoles y el gobierno de Buenos Aires.

1964 / RESIDENCIA EN LA CALLE ZORRILA Y BELÉN

RESIDENCIA EN LA CALLE ZORRILA Y BELÉN
Autor Arq. César Rodríguez Musmanno
Año 1964

Fotografía César Rodríguez Musmanno


De lenguaje racionalista, con indudable influencia de la arquitectura emblemática del Movimiento Moderno, al mismo tiempo con una excelente implantación, integración a las características del terreno y respeto por el paisaje. Es sumamente interesante el análisis que realizó Luis Vlaeminck (arquitecto, investigador de Historia de la Arquitectura de la Universidad de la República, Regional Norte) sobre esta vivienda en un homenaje que se le rindió a CRM en la sede del partido Socialista en Salto en setiembre de 2007. Realiza análisis comparativos entre esta vivienda y obras de Le Corbusier, Marcel Breuer y Bonet así como de los latinoamericanos Niemeyer, Villanueva y Bo Bardi. Rodríguez Musmanno resumió en esta vivienda sus inquietudes formales y plásticas incorporando influencias de sus referentes artísticos internacionales, sus maestros del Taller Horacio Quiroga y de la Facultad de Arquitectura, pero sobre todo, los paisajes salteños con los que creció.En esta obra CRM, también le había incorporado dos murales construidos en chatarra con la colaboración de alumnos de la Escuela Industrial de Salto. Nuevos propietarios reformaron la vivienda, eliminando entre otros aspectos de gran calidad, dichos murales.

1955 / CASA MIGLIARO. 1957-59 / CASA FERNÁNDEZ BALLARINI



CASA MIGLIARO
Autor Carlos Rodríguez Fosalba
Año 1955


Fotografía extraida del Blog: http://arquitecturaensalto.blogspot.com/ Gentileza de Edmundo Rodríguez Prati



A esta fantástica obra del arquitecto Carlos Rodríguez Fosalba, ubicado en el barrio Arenitas Blancas, se accede por el primer jardín que diseñó el paisajista y artista Leandro Silva Delgado quien además creó la estufa a leña en el interior de la casa. Como expresa el arquitecto Edmundo Rodríguez Prati, hijo del arquitecto “...más allá de la lógica referencia a las arquitecturas de vanguardia de su época (en particular a Le Corbusier y Breuer), sus viviendas siempre tienen una adaptación original a las condiciones, ambiente y técnicas locales. La casa Migliaro es un buen ejemplo de ello, resultando el partido, con acceso por la cubierta, de la peculiar conformación del terreno” (Rodríguez Prati, en http://arquitecturaensalto.blogspot.com/)



CASA FERNÁNDEZ BALLARINI

Autor Carlos Rodríguez Fosalba
Año 1957-59

Fotografías extraidas del Blog: http://arquitecturaensalto.blogspot.com Gentileza de Edmundo Rodríguez Prati



Una obra con claras influencias de Marcel Breuer, esta casa volada sobre un muro curvo de grandes dimensiones al que se le incorporó un mural, posee una magnífica implantación y una potencia formal a partir del el balcón y la cubierta.
Es una obra de diseño integral ya que todos los detalles interiores están proyectados por el arquitecto incorporando elementos de las artes visuales. Su mueble divisorio, un exhibidor de obras de arte móvil con una composición basada en el neoplasticismo, el bar y otros muebles conforman una unidad.




1946 / ESGRAFIADO EN IMPRENTA CALLE AMORIM

ESGRAFIADO EN IMPRENTA CALLE AMORIM
Autor Enrique Albertazzi
Año 1946

Fotografía Miriam Hojman

Esta obra es un esgrafiado[1], técnica de gran difusión en Italia, realizado precisamente por el italiano Enrique Albertazzi en la imprenta de la calle Amorim (ex Talleres Gráficos Margall). En este caso se trata de un mural de índole más comercial, representa un Ex libris, la etiqueta o sello que se suele colocar en el reverso de la cubierta o en la tapa de un libro que identifica a su dueño. Al igual que en el mural de la residencia en la calle 18 de julio, estimamos que este también fue proyectado junto con la obra arquitectónica, en este caso de los arquitectos P. Oscar Ambrosoni y Daniel J. Armstrong.

[1] Técnica de dibujo que consiste en hacer incisiones sobre el cuerpo del objeto o pared, en la parte superficial, de manera que quede al descubierto la capa inferior.

1948 / FRESCO EN RESIDENCIA

FRESCO EN RESIDENCIA
Autor Enrique Albertazzi

Año 1948
Fotografía Miriam Hojman

El fresco realizado en la Residencia de la calle 18 de julio y Boca del Mercado, del pintor y decorador italiano Enrique Albertazzi –de experiencia sólida y oficio notable según los describió Walter E. Laroche- quien llegó a Salto para realizar la restauración de los frescos del Teatro Larrañaga
[1], muestra una actividad típicamente salteña: la recolección de naranjas. En un lenguaje figurativo, también podría enmarcarse dentro de la corriente del realismo social uruguayo, más por la temática en relación a los paisajes culturales que a la denuncia política como era característico, por ejemplo en el muralismo mexicano. En este caso podríamos afirmar que esta obra se ideó junto con el proyecto de esta vivienda de lenguaje moderno, ubicada en un sector de la ciudad declarado patrimonio histórico, conformando la manzana en cuyo centro se encuentra el Centro de Exposiciones viejo Mercado 18 de julio (c. en 1868), y frente a la Plaza Artigas. En el caso de este mural, también a diferencia de las mencionadas anteriormente, es exterior, forma parte de la fachada y se vincula con el paisaje de la ciudad.

[1] Conocido por ser el autor de algunos de los elementos decorativos del Palacio Legislativo y el Palacio Salvo de Montevideo, aunque también trabajó en el Tupinambá, en el cine Alcázar.

1947 / MURAL EN GARAGE EL PALACIO

MURAL EN GARAGE EL PALACIO
Autor José Cziffery y José Echave
Año 1947

Fotografía Edmundo Rodríguez Prati





Este mural así como el del ex maison Anita son de autoría de José Cziffery y José Echave, el primero, maestro húngaro, quien fuera el primer director del Taller Pedro Figari de la Asociación Horacio Quiroga, el segundo un artista salteño, autodidacta en pintura aunque fuertemente influido por el mismo Cziffery, José Cúneo[1], los argentinos Lino Spilimbergo y Juan Carlos Castagnino y el brasileño Cándido Portinari. Ambos artistas son importantes referentes para la cultura salteña.
Cziffery, fue el maestro del ya mencionado Taller Figari de la Asociación Horacio Quiroga, que ha sido fundamental para el desarrollo de las artes en Salto y firmemente consideramos que fue a partir de esa experiencia que Salto hoy es uno de los lugares, después de Montevideo, donde se aporta al desarrollo del arte y la cultura del país. En dicho Taller, Cziffery fue maestro de Lacy Duarte, José Echave, Bolívar Gaudin, Aldo Peralta, Osvaldo Paz, César Rodríguez Musmanno, entre otros artistas salteños que se han destacado nacional e internacionalmente.
José Cziffery, se formó en la Academia Húngara de Bellas Artes con los maestros Berény Robert y Janos Vaszary quien seguramente lo influyó en la temática social de sus obras. También estudió en Berlín y en París –se dice que con Matisse- hasta que emigró en primer lugar a Brasil y posteriormente en 1946 a Salto, Uruguay donde se queda durante 18 años hasta su muerte en el año 1964.
“Vimos exposiciones en las calle. Vimos grupos de artistas en los barrios. Vimos a la pintura dominando los muros. Vimos a Salto triunfando en los Salones. ¿Después? Ese “después”….ES NUESTRO. Y por AMOR es nuestro. Ese “después” llega hasta hoy. Y desde hoy se prolonga a mañana……”
[2]
El mural del Garage el Palacio, creemos que se trata de un paisaje de la Hungría natal de Cziffery, no se ve el río, las ondulaciones del terreno son demasiado acentuadas y además se pueden encontrar elementos evocativos de su patria como flores típicas como el Ciclamen y el Aciano que aparece en el ángulo inferior derecho, así como la cosecha del trigo, el que fue la actividad más importante en ese país hace muchos años.[3] En el mural aparecen, así como en otros del “realismo social”, personajes –en este caso trabajadores- del paisaje social, como el campo en plena época de recolección. Sin embargo, en otro Mural en la ex ”Maison Anita” podemos afirmar que se trata de un paisaje salteño, las orillas del Río Uruguay en Salto. Deducimos que para realizar este mural, Cziffery y Echave recibieron las influencias de Juan Carlos Castagnino a través de su ya mencionado mural en el Club Uruguay. En este se observan otros pobladores característicos de las orillas del río como los pescadores y su familia. También, nos remiten a Salto la calma del río, el hornero y su nido y sobre todo el paisaje de la orilla con sus barrancas al fondo.

[1] A través de sus jornadas de taller realizadas en Salto en 1945-1946
[2] Astiazarán, Leonardo: Catálogo editado por la Comisión Nacional de Bellas Artes, mayo 1965 para la exposición retrospectiva de homenaje a José Cziffery.
[3] Las apreciaciones sobre los motivos húngaros que aparecen en este mural fueron hechas por Borbély Tamás., set. 2008 como comentario a la fotografía de Edmundo Rodríguez Pratti en www.panoramio.com

1945 / MURAL DE JUAN CARLOS CASTAGNINO

ELOGIO AL RIO URUGUAY
Autor Juan Carlos Castagnino
Año 1945

“Elogio al Río Uruguay”, un mural muy significativo no sólo por ser de la autoría del arquitecto y artista plástico argentino Juan Carlos Castagnino, referente de la corriente neorrealista argentina, reconocido mundialmente, sino por la influencia que ejerció sobre artistas como José Echave a quien -según las palabras de Amorim- deslumbra y es “quien marca una fecha en la obra de Echave”. Sería el segundo “choque estético” para Echave (el primero sería al conocer al maestro húngaro José Cziffery).
Juan Carlos Castagnino, fue invitado por Enrique Amorim para “ver aquellas lavanderas que yo describía en una página de “El Hogar””, y así pinta un mural en el Club Uruguay.
Según la fecha de realización del mural (1945), consideramos la importancia adicional ya que éste pudo haber sido precursor del realizado en las Galerías Pacífico de Buenos Aires, en el año 1946: "La vida doméstica o La ofrenda generosa de la naturaleza". La figura central, la mujer llevando un cesto de frutas en su cabeza, el caballo, la línea compositiva. Aunque en este mural sus personajes están a orillas del Río Uruguay rodeados por el paisaje y los colores característicos de Salto. Como se expresa en la frase de Enrique Amorim al pie del mural: “En el color infinito de los atardeceres. La gracia laboriosa de los azahares.”
Castagnino expone aquí algunos de sus temas preferidos. En este mural, aparecen caballos, lavanderas “circundados de oros pálidos y con una acentuada vibración en la luz de los contornos”
[1], y como en otros que ha realizado, pone de “relieve ese sentido alegórico del muralismo de la época, concebido a la vez como una forma de comunicación directa, emotiva y sensible para el pueblo.[2]“ Castagnino así como otros de sus compañeros muralistas como Antonio Berni, Lino Enea Spilimbergo, Demetrio Urruchúa, Manuel Colmeiro con quienes realiza los murales en Galerías Pacífico único trabajo del Taller de Arte Mural[3], fue inspirado por la visita de David Alfaro Sequeiros a Argentina en 1933[4].En esta descripción del escritor León Benarós sobre la obra de Castagnino, podemos encontrar características que también están representadas en este mural. “Castagnino centra su pintura en el hombre. Integra la figura humana en el paisaje, ennoblece la presencia de sus criaturas de carne y hueso, sin atemperarles demasiado la dureza del gesto con que las ha señalado la vida. Advertimos de pronto una serenidad "giacondesca " en algunos de sus retratos de mujeres de pueblo, cuyas manos repiten el gesto del cuadro de Leonardo. Gentes del norte, paisajes del Paraná o del Uruguay, orillas marplatenses, arrabales porteños: muchos y diversos ámbitos del país han dado a Castagnino tema para su interpretación entrañable. Su impronta nacional, sin embargo, no se alcanza por la sola virtud de su temática tan nuestra, sino, sobre todo, por una atmósfera, por un particular resplandor de los cielos, por un color que parece aprendido de la tierra. Son de Castagnino esas barrancas rojizas junto a las aguas tendidas, con el agreste penacho de unas verdes matas. Le pertenecen esos caballos criollos de acarnerado perfil en la nerviosa cabeza, sueltas las crines, anchas las narices que husmean la libertad en el aire; la osamenta vacuna, blanqueada por el sol y el viento, bajo cuya cornamenta, en las órbitas desmesuradas, el pasto joven o el cardo amoratado recomienzan la vida; ciertas maternidades obreras, en las que la ternura lírica no debilita el impacto de la dolorosa y muda protesta; son, por fin, de este seres y cosas del pueblo, a los que él ha sabido acercarse con solidario fervor.”[5]

[1] Amorim, Enrique: “El pintor Echave” en El Popular. Suplemento de Cultura.
[2] En http://www.paseosimaginarios.com/artistadelmes/castagnino/1.htm. Textos e imágenes extraidas del libro Castagnino de Fermín Fèvre.
[3] El Taller de Arte Mural creado en 1944.
[4] Cuando el muralista mexicano David Alfaro Sequeiros se instala en Buenos Aires forma un equipo con Lino Spilimbego, Antonio Berni, Juan Carlos Castagnino y el uruguayo Enrique Lázaro para realizar el mural en la quinta de Natalio Botana, por entonces director del diario Crítica. “Esta circunstancia también debe de haber influido en el artista, tanto por los aspectos ideológicos-temáticos como por la concepción plástica de esta realización. Castagnino permanecerá siempre ligado al muralismo como concepto plástico de su obra pictórica.”. Fermín Fèvre. Op. Cit.
[5] León Benarós en Vicente Gesualdo, Aldo Biglione, Rodolfo Santos: Diccionario de artistas plásticos en la Argentina, Volumen 1Editorial INCA, 1988, pag. 208